sábado 29 de agosto de 2009
¿Lo venden en la farmacia?

La incomprensión se hace azúcar
que empachado me atraganta,
quisíste glasear una mañana
dentro de mi consuelo ilustrado,
ya me he cansado de escribir,
disculpadme. He engordado.
Laváré mis trapos rotos,
reverendo del pástel,
¿acaso traes contigo motores de la pasión?
intolerante molestia tu interrupción manos tijeras,
traes boletos para la déspota copa del triunfo,
algo así como la esperanza creada alrededor de internet.
Me voy a la ducha, a escuchar la radio y refrescarme,
tengo que recoger el salón.